La localidad soriana de Abejar volverá a convertirse en el epicentro del mundo de la trufa negra con la celebración de la XXIII Feria de la Trufa de Soria. Apunta las fechas en la agenda: fin de semana del 14 y 15 de febrero. Está considerada como una de las citas más relevantes dedicadas a la Tuber melanosporum, esta feria no solo mantiene su esencia como punto de encuentro para profesionales y aficionados, sino que llega este año con importantes novedades que refuerzan su proyección nacional e internacional. Por primera vez habrá una subasta de trufa fresca, en la que se pondrá pujar por ejemplares seleccionados y certificados, y que ya ha despertando el interés de restaurantes, hosteleros especializados y visitantes atraídos por estas auténticas joyas gastronómicas.
El evento reunirá a 36 expositores que mostrarán desde trufa fresca y productos elaborados hasta viveros, maquinaria y soluciones tecnológicas para la truficultura, un sector que avanza cada vez más hacia la mecanización y la innovación. La feria también refuerza su vocación internacional con la participación de expertos procedentes de distintos países, quienes compartirán conocimientos y experiencias en un mercado en constante crecimiento. A ello se sumará el Seminario Científico-Técnico, que abordará cuestiones clave como la valorización del producto, el marketing o los retos estratégicos del sector, consolidando a Abejar como un referente para el intercambio de conocimiento a escala global.
La gastronomía seguirá siendo uno de los grandes atractivos del programa, con el Concurso Gastronómico Nacional de la Trufa, showcookings, talleres de cata y menús especiales en los restaurantes de la zona, además de actividades tan populares como la caza de trufa con perro, los concursos de ejemplares o las degustaciones durante todo el fin de semana. El ambiente festivo se completará con propuestas como el vermú trufero o el Trufa Rock, iniciativas que convierten la feria en una experiencia que va mucho más allá del ámbito profesional.
Abejar demuestra así cómo el medio rural puede generar impacto económico, atraer visitantes y proyectarse al exterior a partir de un producto de excelencia, confirmando que la Feria de la Trufa de Soria es ya una cita imprescindible para quienes trabajan, cocinan o simplemente disfrutan del llamado diamante negro.